FUERZA MOTRIZ
MOTOR.
Historia y evolución de los motores diésel
El motor diésel, imaginado por Rodolphe Diésel (nombre que aparece en el original de su partida de nacimiento), es un derivado del motor de cuatro tiempos inventado por Beau de Rochas, realizado por Otto y aplicado a continuación por numerosos industriales.
Si bien Beau de Rocha es el inventor del ciclo de cuatro tiempos, el alemán Nicolás Otto tiene el mérito de haber sido el primero en hacer funcionar un motor siguiendo este ciclo. En 1876, con la ayuda de Eugene Langen, Otto realizó su motor en las afueras de la Colonia. En 1892, Rodolphe Diésel obtuvo su primera patente. Sus trabajos preliminares duraron más de diez años. Actualmente, la palabra diésel se ha convertido en un sustantivo para designar a los antiguos motores de aceite pesado. La personalidad de este inventor merece que le dediquemos las siguientes líneas.
- RODOLPHE DIESEL.
Nació en París el 18 de marzo de 1858. Sus padres, modestos artesanos alemanes, tenían un comercio de marroquinería. Rodolphe hizo sus estudios primarios en París y allí adquirió un conocimiento perfecto de la lengua francesa. Brillante universitario en Munich, se dedicó a las matemáticas, pero volvió a París como ingeniero y se especializó en la construcción de máquinas frigoríficas. Obtuvo varias patentes y en 1887 creó una oficina de ingeniero consultor e inició trabajos de investigación sobre motores de amoniaco gaseoso.
En febrero de 1892, diésel publicó en Berlín un fascículo titulado: "Teoría y construcción de un motor térmico racional" donde exponía sus ideas para la realización práctica del ciclo de Carnot. Tradujo su obra al francés, patentó en 1892 - 1893 su "motor de combustión" (Patente DRP 67.207 y 82.168) y buscó en vano apoyo económico. Volvió entonces a Alemania y empezó allí la construcción del primer motor "diésel" en Augsbourg, en la "Fabrica de maquinaria de Augsbourg" que luego se convertiría en la M.A.N. Krupp, le prestó ayuda financiera y técnica. En la inyección de combustible se utilizó gasolina al principio y aceite pesado a continuación, el cual se aseguraba por medio de aire comprimido producido por un cilindro compresor; el chorro de aire comprimido arrastraba el combustible hacia la cámara de combustión a una presión de 75 atm, mientras que la presión de aire en el cilindro motor sólo alcanzaba 32 atm.